martes, 1 de noviembre de 2011

Cap. II Cervantes (segunda parte)


Sus sueños eran inquietos, había gritos y el sonido de cosas que se quebraban, un grito mucho más alto que los demás fue lo que lo despertó. Se levantó en silencio y salió de su habitación, lentamente y un poco adormilado aún se dirigió hacia el cuarto de sus padres. Entró, pues la puerta estaba entreabierta, todo yacía en desorden: ropa, maletas a medio componer, joyas esparcidas por el piso, dio un pasó más y se detuvo cuando algo le pinchó el pie, era uno de los aretes favoritos de mamá. Cuántas veces había visto el diamante relumbrar entre el cabello de su madre… ¿por qué estaba en el suelo? Ruidos provenientes del piso inferior lo sacaron de sus pensamientos. Se dirigía hacia la escalera cuando recordó a Ivy, corrió por el pasillo hasta la recámara de su hermana, encontrándola vacía también, bajó corriendo las escaleras, con el horrible presentimiento de un terror desconocido latiendo en su pequeño pecho, dobló el rellano como una exhalación y entró en la sala…